LA ÚLTIMA: La balada del soldado, heroísmo y humanidad en tiempos de guerra
- Fabián, El Austero

- 6 dic 2024
- 3 min de lectura
La balada del soldado de Grigori Chujrái es un drama, ambientado en la Segunda Guerra Mundial, no solo destaca por su emotividad, sino también por su estructura narrativa que, curiosamente, puede analizarse desde los estudios del folclorista Vladímir Propp.
En su obra Morfología del cuento, Propp identifica siete personajes clave que suelen aparecer en las narrativas folclóricas, en La balada del soldado, encontramos estos roles reinterpretados en un contexto bélico:
El Héroe: Aliósha Skvortsov, un joven soldado que, tras un acto heroico en el frente, recibe permiso para regresar a casa, su viaje refleja la lucha entre deber y humanidad, y encarna el sacrificio personal.
El Donante: El teniente que, conmovido por el valor de Aliósha, le concede el permiso, este acto simboliza una pequeña chispa de bondad en medio del caos de la guerra.
El Villano: La guerra misma es el villano omnipresente, es un obstáculo que roba tiempo, separa familias y destruye vidas, impidiendo que Aliósha cumpla plenamente su deseo de estar con su madre.
La Princesa (y su padre): Aquí encontramos un doble simbolismo
Shura, la joven que Aliósha conoce en el tren, representa el amor y la esperanza que florecen incluso en la adversidad.
La madre de Aliósha, esperando su regreso, es el símbolo del hogar, el refugio y el propósito del héroe.
El Auxiliar: Personajes secundarios como los pasajeros del tren o el campesino que ayuda a Aliósha reflejan la solidaridad humana, pequeñas luces en un entorno oscuro.
El Falso Héroe: Aunque no hay un como tal un falso héroe clásico, la propaganda de la guerra podría interpretarse como una ilusión, desviando a los jóvenes como Aliósha hacia un destino incierto.
El Mandador: El comandante del ejército, quien autoriza la licencia de Aliósha, actúa como el catalizador que pone en marcha la narrativa.
Propp identificó 31 funciones en los cuentos tradicionales. Aunque La balada del soldado no sigue todas, podemos rastrear algunas claves que estructuran su historia:
Ausencia (I):La película comienza con Aliósha lejos de su hogar, luchando en el frente. Esta ausencia genera la necesidad del viaje.
Prohibición (II):Aunque implícita, la guerra y sus normas limitan los deseos personales de los soldados, obligándolos a priorizar el deber.
Prueba del donante (XII):Aliósha, al reparar un tanque bajo fuego enemigo, demuestra su valor, lo que le permite recibir la licencia.
Recepción del objeto mágico (XIII):En lugar de un objeto mágico, Aliósha recibe su permiso, que simboliza una oportunidad única de volver a casa.
Lucha (XVI):El viaje de Aliósha está lleno de obstáculos, desde trenes abarrotados hasta las dificultades de la guerra, que representan una constante lucha.
Victoria (XVIII):Aunque supera muchos desafíos, su victoria es agridulce, ya que apenas tiene tiempo para estar con su madre antes de regresar.
Regreso (XX):Aliósha regresa al frente después de un fugaz encuentro con su madre, cerrando su ciclo como héroe, aunque con un fuerte sentimiento de pérdida.
Aunque La balada del soldado se aparta del desenlace feliz de los cuentos tradicionales, su narrativa resuena como una estructura de búsqueda, Aliósha emprende un viaje para reunirse con su madre, pero la guerra, en su crueldad, limita su recompensa, este final melancólico no resta heroísmo al protagonista, sino que enfatiza el sacrificio humano en tiempos de guerra.
La balada del soldado nos recuerda que incluso en los momentos más oscuros, la humanidad puede encontrar formas de brillar, la narrativa de Chujrái, al igual que los cuentos estudiados por Propp, no solo nos entretiene, sino que también nos conecta con verdades universales sobre el amor, el sacrificio y la esperanza.




Comentarios